Bla, bla, moda

15.09.2016

   La moda mezcla infinidad de posibilidades, haciendo algunas imposibles para el día a día. Muchos de mis amigos me preguntan siempre que por qué salen 'cosas tan raras' en los desfiles, a lo que yo siempre respondo: 'Porque pueden'. Nadie invierte tanto dinero y tiempo en diseños, telas, modelos, complementos... pero, las grandes marcas pueden permitírselo, por eso lo son. Tanto las pasarelas como las revistas y los artículos de lujo están hechos para hacernos soñar. Si no puedo tener un 2.55 de Chanel, ¿por qué no una barra de labios? Asociamos una idea a una marca, ahí está el secreto.

   El mundo de la moda es punto y aparte. Hasta que no estás dentro no eres consciente. No es sólo la ropa que nos compramos en una tienda o los anuncios que vemos en la televisión. Es un imperio. Un imperio que se ha forjado durante años. Hay miles de personas que trabajan para que una colección cause el efecto deseado. Eso no te lo enseñan en el colegio, es algo que tienes que descubrir por tus propios medios. Yo he tenido la suerte de encontrarlo y, es apasionante.

   Estar en un desfile, ver como caminan las modelos con las prendas que se han estado cosiendo durante meses y que tantos quebraderos de cabeza han dado, el estrés de backstage, la infinidad de diseños que no han salido a la luz, las campañas de publicidad... Que todo empezó con un garabato en un folio en blanco y todo salió como estaba previsto es una satisfacción enorme.

   Cada año en las Fashion Weeks, los directores creativos intentan renovarse a base de inspiraciones pasadas, porque hoy en día parece que se lleva 'un poco de todo'. Dicen que ya está todo inventado pero yo creo que el ser humano es capaz de crear cosas nuevas, de superarse. ¿Qué nos traerán este año las semanas de la moda? 

FOTOGRAFÍA: ELECONOMISTA.ES / HAUTECOUTURELIKEHEART BLOG