Cartas a tí. Capítulo 1.

05.11.2017

Ya ha pasado un mes. Todo es diferente. Es increíble lo grande que puedes sentirte en una ciudad pequeña y lo pequeño que puedes sentirte en una ciudad tan grande.

Hace unas semanas empecé el Master de Comunicación y Moda en el IED de Madrid; como ya te dije he cambiado de rumbo y mi vida ha dado un giro de 360 grados. No he tenido tiempo ni de respirar, porque esta vez quiero hacerlo bien, estoy al 100% y más centrada que nunca. Pasan los días y no puedo estar más contenta de haber tomado esta decisión. Madrid ya no está tan gris como antes papá. 

Como siempre, me ha costado despegar, porque además de que iba a ser un gran esfuerzo económico no sabía hasta qué punto era la decisión correcta. Siempre he pensado que "el miedo es eso que te pasa por dentro cuando estás a punto de hacer lo que tienes que hacer", y yo estaba aterrada. Por un lado sabía que irme supondría una gran oportunidad y por otro, que había llegado el momento de volar.

Llega un momento en el que estar en casa se vuelve un punto en contra; además necesitaba ampliar mis conocimientos y abrir la mente, allí no podía escalar más. Es verdad que estar con Mamá estos dos años y medio ha sido complicado. Volver al nido después de vivir 5 años sola a tus anchas, es duro, y más cuando decides cambiar de carrera y empezar de cero, no ha sido fácil para ninguna de las dos.

Los primeros días fueron muy intensos pero increíbles. Nada más llegar vi un grupo de gente en la mesa de la entrada, por lo visto había listas de asistencia. Una chica con el pelo rosa me preguntó que si había que firmar ahí, a lo que le contesté que acababa de llegar y que no tenía ni idea. No hemos vuelto a separarnos. Se llama Irina, nos sentamos juntas en clase y tiene ese punto entre el arte, la moda y la locura que la hacen especial. Es Youtuber y además vende unas camisetas muy guays. Le encantan los unicornios.

Éramos 260 personas, la futura comunidad del IED 2017/2018. Tuvimos dos sesiones de Map Makers, creo que todos salimos de allí con la moral por las nubes de ver tanta energía y gente apasionada en una misma sala. Nos dividieron por signos del zodiaco, algo que me resultó muy curioso. Fui al grupo de los Sagitario, escribí mi nombre en una pegatina circular amarilla y me la puse en el pecho. Estábamos todos intrigados.

La primera actividad consistía en coger un papel de un sobre en el que había una pregunta escrita. Tenías que ir preguntando con tu papelito a cada persona de tu grupo que te fueras encontrando. A mí me tocó preguntar: ¿qué famoso te gustaría ser si volvieras a nacer?. Y había preguntas bastante trascendentales como ¿a dónde irías si fueras invisible?. Ya te puedes imaginar las respuestas tan dispares que salieron de allí. A esa finalmente contesté que me gustaría ver los desfiles de alta costura en primera fila y en backstage, algo totalmente asequible ;P.

La segunda consistía en hacer grupos de 10 y presentarnos en un minuto mientras el resto escribían una palabra en un post it que identificara la sensación que le habías transmitido cuando estabas hablando.

Después nos hicieron escribir las 3 situaciones que habían hecho que nos viniéramos abajo este último año, y también las que nos habían hecho resurgir. Tenías que encontrar a una "media naranja" y a una "medio pomelo", para contárselo. 

La fase final era con una "piña" de cuatro personas en la que decías tus puntos fuertes y débiles, tus objetivos y lo que te retenía para conseguirlos.

No he salido con un dolor de cabeza tan inmenso en mi vida!!! Parecen cosas tontas, pero ayudan mucho a conocerse a uno mismo y a tener empatía con los que te rodean. Me pareció una manera maravillosa de comenzar ;).

Al día siguiente ya nos dividieron según el máster que estudiábamos. Y tuvimos que hacer un minidiscurso de por qué estábamos allí. Los grupos se formaban según la palabra que escogieras. Yo elegí "aprender". Y cómo no, salí voluntaria para exponer después delante de todos. Creo que es la peor exposición que he hecho en mucho tiempo. Habíamos tenido muy poco tiempo para prepararla y mi grupo no se ponía muy de acuerdo con las ideas. Se me cayeron los papeles al suelo y el final lo dije al revés, un poco desastre.

"Nadie nace sabiendo. Desde que somos pequeños estamos expuestos a un continuo aprendizaje, una de las cosas más bonitas de la vida.

Estamos aquí para descubrir quiénes somos, perseguir un sueño, marcar la diferencia o quizás para vivir experiencias nuevas.

Podemos tener pasión, talento y ganas, pero nada de eso sirve si no aprendemos. No hablo solo de aprender moda. Hablo de aprender a saber quién eres, aprender a relacionarte, aprender a salir de tu zona de confort, aprender que ser grande no está tan lejos. Hablo de ser constante y paciente, de mirarnos al espejo y saber dónde queremos llegar.

Debemos aprender a confiar en nuestras capacidades porque somos valientes y porque quien no arriesga no gana. Y por eso estamos aquí. Para marcar la diferencia hasta que retumbe el suelo. Para demostrar que creando cosas nuevas podemos conectar y crecer mucho más rápido. Queremos cambiar el mundo y romper con los cánones y estereotipos; pertenecer a este maravilloso mundo y a parte, el mundo de la moda.

Queremos cumplir nuestros objetivos. No será nada fácil, nadie dijo que lo fuera, pero siempre habrá algo o alguien que te haga aguantar hasta el final. Y señores, todo esto siempre empieza de una forma muy sencilla: lápiz y papel."

Estos han sido mis primeros días. Conocí mucha gente y sentí que estaba por fin en el sitio adecuado o al menos un poco más cerca. Si te hubiera hecho caso hace 8 años, hubiera tardado algo menos, pero al final la vida me ha llevado al mismo sitio. Una lección más que aprendida.


Eso es todo por ahora. El resto en próximos capítulos. Continuará...