Cartas a tí. Capítulo 2.

26.11.2017

Noviembre. Para mí siempre ha sido especial. Seguramente porque es el mes de mi cumpleaños, y el tuyo. Es curioso como cuando pasa ese día, los siguientes son "el día después de", el segundo "día después de", el tercero...

Nunca me ha gustado mucho celebrarlo, no sé por qué. Soy de esas personas que prefiere regalar. Por supuesto que me hace ilusión recibir regalos pero nunca me ha gustado ser el centro de atención, ya lo sabes, en eso me parezco a tí. Me basta con la compañía. Este año he recibido muchas felicitaciones, y algunas muy especiales, ha sido un día maravilloso; soleado y con calorcito mañanero, como a mí me gusta.

Estas semanas he estado perdida por la cantidad de trabajos que nos mandan en el máster, pero aún así he podido escaparme un finde a casa para recargar las pilas. Estoy muy contenta con las clases y los profesores; siempre tengo encendido el "modo esponja" para que nada se me escape. Una de mis asignaturas preferidas es Historia de la Moda. Me resulta muy curioso saber cuáles son los orígenes de las marcas, los movimientos sociológicos que influyeron en cada época y cómo era la vida hace unos años. Sin duda tengo otras que me pierden como el Diseño Gráfico o Redacción, donde estoy aprendiendo a perfeccionar muchas técnicas y nuevas formas de crear.

La verdad es que echo de menos tener más tiempo libre. Tenemos bastante tarea y no salgo a penas para poder hacer las cosas bien y terminar a tiempo. Hemos hecho actividades como crear un eslogan o hacer un moodboard (tablón de inspiración), diseñar un póster para un concierto de música, redactar una nota de prensa... He conocido más gente gracias a los trabajos en grupo, porque al ser 50 es complicado hablar con todo el mundo.

Como no podía ser de otra manera me presenté para ser delegada de clase. Nos escogieron a Coumba y a mí. Ella es otra de mis compañeras a la que conocí los primeros días; es de Valencia y estudió Arte, me sorprendió la afinidad que tuvimos desde el principio, creo que nos parecemos bastante, es un amor. Esta vez la elección no dependía de la mayoría de votos por parte de los alumnos, sino de una entrevista que nos hizo la coordinadora a los que nos presentamos como candidatos. Había una beca para un curso de verano en juego, aunque me iba a presentar igualmente. Sé que muchos piensan que ser delegado es pringar al máximo, pero a mí me gusta que la gente cuente conmigo, ser un apoyo es una gran responsabilidad, aunque a veces, es agotador.

¡Ah, en Mayo nos vamos a París! No sabes las ganas que tengo de ir. Espero poder visitar todos los sitios donde fuiste con mamá. Sé que es algo infantil, pero sigo teniendo a mi caballo parisino de peluche, Trudie, que me regalasteis de aquel viaje. El pobre ya está mayor jajaj pero le tengo mucho cariño y me hace compañía. Tendré que organizar una buena ruta y hacerme con un mapa para el viaje. Me hace muchísima ilusión y tengo ganas de ver Montmartre, el barrio de los artistas.

Aquí ya empieza a hacer frío, sobre todo por las noches. He sacado los abrigos y tu chupa de cuero, mis uniformes invierno tras invierno. 

Aún no he podido ir a visitar las exposiciones que nos han recomendado los profesores, a ver si esta semana saco hueco. Eso sí, hemos ido a un evento de Hermès, donde podías escuchar las canciones de los desfiles en discos de vinilo cuyas portadas estaban forradas con los famosos pañuelos de la marca y, que decoraban todo el espacio. Nos han regalado uno de los discos y nos hicimos fotos con los pañuelos en un photomatón. He cogido unas cuantas ideas como inspiración para futuros proyectos. Éstas son algunas de mis compañeras de clase: Andrea, Alba, Irina y Lucía. Unos angelitos caídos del cielo ;). Me encanta que cada una seamos de una ciudad de España.

#HermesSilkMix

Por cierto, en el máster hay una bolsa de trabajo en la que eché mi CV un par de veces. Fui a una entrevista de un Showroom de Joyería, había cosas muy bonitas y me acordé mucho de tí. Le dije al dueño que mi abuelo era joyero y que siempre me habían gustado los accesorios; creo que son la pieza determinante de un estilismo. Puedes ir básica y colocarte unos pendientes originales e ir maravillosa por el mundo. Lo mismo con un bolso, un collar, unas gafas o unos zapatos. Son la clave. Además se aprende mucho de la personalidad según lo que lleves puesto. Me enseñó el taller donde se hacían las joyas. Al día siguiente me llamó para que empezara a trabajar con ellos, pero tuve que decir que no por la escasa remuneración y la cantidad de funciones a desarrollar. La verdad que si hubiera sido en otro momento de mi vida me hubiera encantado ver cómo se trabaja en un sitio así. Aún así salí de la entrevista un poco decepcionada.

Estoy cansada de ver como grandes empresas intentan aprovecharse de nuestra necesidad de aprendizaje para conseguir que desarrollemos 10 trabajos a la vez. Soy consciente de que es necesario comenzar de alguna manera, pero podrían ponerse alguna vez en nuestro lugar. Tenía sentimientos encontrados porque, por un lado me hubiera gustado aceptar y, por otro, me hizo cuestionarme si tras 8 años formándome mi trabajo sólo valía eso.

Nos llaman la generación Millennial papá. Sinónimo de nómadas con trabajos mal pagados y con títulos hasta para montar un mueble de Ikea, justo ayer estuve hablando de este tema con mis amigos. Trabajamos para poder sobrevivir y gastamos el dinero en experiencias, viajes, comer y beber. La mayoría no ahorra, porque muchos sueldos no llegan ni al mínimo pero, otra gran parte consume 4 veces más de lo que puede permitirse. No sé hasta donde va a llegar esto... a veces me preocupa mi propio futuro, pero lucho cada día por ser diferente y conseguir lo que me propongo. Ya imagino cuál habría sido tu opinión sobre esto. Aún recuerdo cómo te enfadaba el WhatsApp, y ahora tiene hasta la abuela.

¿Sabes? Es cierto que estamos demasiadas horas conectados al WhatsApp o al móvil en general, pero también es un apoyo para los que vivimos fuera. Yo lo llamo el transportador de sonrisas. Me hace feliz poder comunicarme con las personas que no tengo cerca y  se me hace más llevadera la estancia en la gran ciudad. Se me escapa una sonrisa tonta de comisura a comisura cuando leo los mensajes de la gente a la que quiero.

Ya no queda nada para Navidad, pero antes viene el super puente de Diciembre que pienso disfrutar al máximo y además tengo una visita muy especial. Va a ser un mes inolvidable.

Ya te contaré :).

¡¡¡Hasta la próxima!!!